Lo que dejó la propaganda / publicidad política
Lo que dejó la propaganda / publicidad política
Si hay algo que no se puede discutir, es que el mensaje publicitario es efectivo para hacer conocer algo. Para vender un producto y lanzarlo al mercado no hay mejor cosa que promocionarlo con una buena publicidad. Carteles por aquí, por allá, acciones en la calle, promociones, visitas a programas, propagandas en TV y muchos chivos. La política ha sabido apropiarse de estas herramientas y usarlas para fines políticos. Y si hay algo que hace la publicidad, es mediatizar los mensajes.
¿Hablamos de publicidad o propaganda? A esta altura es algo confuso decidirse por una u otra definición. No obstante, son conceptos útiles para conocer cuando “algo” tiene un fin comercial o no.
Creo que la política se convirtió en un producto. Elegir al mejor político, ya no pasa por sentarse en un programa de televisión o realizar actos. La sociedad está mediatizada y necesita de los medios. Y la gente le cree a los medios.
La agenda pública, a veces, se traspone a la agenda mediática. Entonces nos preocupamos más por lo que sale en los canales de televisión y creo que esto pasó en estas últimas elecciones.
El caso paradigmático fue el de Unión Pro. Una campaña publicitaria increíble que llamó a concientizar a los ciudadanos, convocándolos a las elecciones y a participar como fiscales. Un grito al cielo por la inseguridad y denuncias fuertes al oficialismo. Mensajes poéticos y pegadizos. “Votame, votate”, que quedó para la historia. No muy lejos del “esta bueno buenos aires”. Son muchos los intelectuales que conocen la efectividad de este tipo de mensajes. Mensajes tan trascendentes que se instalaron en el vocabulario cotidiano. Una campaña visiblemente destinada a los jóvenes. El otro caso, fue el del oficialismo. Campaña, digamos, multitarget que utilizó la música de la película “secretos en las montañas”. Un tipo de estrategia muy utilizada en muchas campañas con un fin pegadizo y de recordación. Pero lo cierto es que el mensaje más divulgado fue: “Qué te pasa Clarín, ¿estás nervioso?” Lejos de haber nacido con un fin publicitario.
Sin embargo, un gran ganador como Pino Solanas, que poca publicidad utilizó, supo llegar a la ciudadanía de una manera efectiva. Lo mismo sucedió con Juez en Córdoba. Si bien la publicidad es efectiva, no todo pasa por ella. Y como cualquier otro producto, una mala publicidad puede ser devastadora.
Lo cierto, es que aún me sorprendo por la cantidad de personas que veía, en una de las últimas publicidad de Unión Pro, corriendo. Y también me sorprendo por el interés que se instaló por las elecciones legislativas; como nunca.
Mensajes que se instalan, promesas, denuncias, al otro día todo vuelve a la normalidad. Y como todo producto esperamos que no nos mientan, como todo producto que miente después no lo compramos más.
GERMÁN MENTIL





Comments